Un futuro incierto se cierne en el sector de las bananeras independientes en Divalá, debido a que el problema económico, más que mejorarse se agrava con los días.
Desde el pasado mes de junio, una de las cinco fincas que funcionaba en el área, se mantiene en problemas, por la plaga de la sigatoka negra, que alcanza más de 500 hectáreas, de la empresa PUMSA.
Israel Correa, director de Trabajo en Chiriquí, indicó que a pesar de la ayuda institucional que se brindó con las fumigaciones aéreas, no se ha podido controlar la situación.
Explicó que el departamento de sanidad vegetal del MIDA, realizó unas dos fumigaciones, pero no es suficiente, porque el grado de afectación que tienen las plantas es elevado.
Dijo que en esta finca existe una planilla de aproximadamente 330 trabajadores, que podrían quedar sin empleos, si la empresa decidiera cerrar operaciones, ante la crisis que enfrenta.
Manifestó que los obreros han llegado a acuerdos, para reducir sus jornadas de trabajo, igualmente para disminuir la carga salarial, a fin de permitir que la empresa pueda cumplir con los compromisos de dar asistencia a las plantaciones.
Correa, dijo que con la ayuda de entidades presentes en el sector, están buscando las posibles soluciones para sacar a flote a esta finca.