Los productores independientes de banano de la provincia de Bocas del Toro están en carrera contra el tiempo, para brindar a sus clientes calidad a buen precio.
Esto se logra a través de mejor eficiencia y eficacia en la producción, por lo que se necesitan fuertes inversiones de dinero, explicó Jorge Romero, presidente de la Asociación de Productores Industriales de Banano (APIB), del sector Atlántico.
Actualmente se realizan trabajos de reconversión consistentes en el mejoramiento de las plantaciones, la oxigenación y nutrición de las tierras.
La primera consiste en derribar las viejas plantaciones que datan de hasta 35 años, luego con equipo pesado se remueve la tierra y se procede a excavar desagües principales y terciarios que permiten la humedad para las plantas.
Posteriormente el terreno es arado y se inicia el regadío de cal y otras sustancias alimenticias para el suelo.
Pasados unos días se procede a la medición para determinar donde ira plantada cada nueva mata de banano de la clase Gran Enano o William, explicó Romero.
Continúa la fase de siembra y posteriormente un cuido extremo a las pequeñas plantaciones que pasado nueve meses, deben empezar a dar frutos.
La inversión por hectárea es de B/. 11,300, un porcentaje de estos dineros han sido otorgados por el gobierno a través de la Ley 24 y 25 creada en el año 2002 y que otorga préstamos blandos a los productores.
Sin embargo, los desembolsos que alcanzarían hasta B/. 3 millones, están paralizados, dijo Romero.
El trabajo de reconversión vale la pena, antes una hectárea producía entre 1,300 y 1,400 racimos de bananos, con el nuevo sistema se aumenta a 1,700 y 1, 800.