Desde hace seis meses, 150 trabajadores que laboraban en Finca Balsa no cobran un real por el cierre de operaciones de la empresa Bananeros Nacionales.
La triste realidad de estos trabajadores aún no ha culminado y su única esperanza es lograr que a través del gobierno se les pueda salvar su fuente de empleo y pagar sus prestaciones.
Los funcionarios de gobierno que están atendiendo este problema, reconocen que no hay soluciones mágicas, porque se trata de una empresa privada que cerró operaciones y no ha cancelado los derechos laborales de 150 trabajadores.
Israel Correa, director Regional del Ministerio de Trabajo, explicó que llegaron a la conclusión de que es necesario intensificar las labores de investigaciones sobre el monto de la deuda en concepto de pasivo laboral, determinar las condiciones de carácter técnico para ver si es viable reactivar la finca bananera.