Los productores independientes de banano de la provincia de Chiriquí, reclaman con urgencia notoria la aplicación de la recién sancionada Ley 24, a través de la cual se aprueba un fondo especial para créditos de contingencia y una política bananera nacional, señaló Alcibíades Miranda, presidente de la Asociación Bananera Panameña (ABAP).
De acuerdo con Miranda, la actividad bananera en el sector Pacífico chiricano enfrenta una de las más serias y prolongadas crisis de la última década, lo que ha adquirido una dimensión de alto riesgo para el futuro estratégico de la exportación.
El vocero de ABAP explicó que desde hace algunos meses los productores del Pacífico han expuesto al Gobierno, la Asamblea Legislativa y a la opinión pública, lo importante que es para Chiriquí, Bocas del Toro y el país en general, enfrentar y resolver la crisis bananera.
No obstante, han comprobado con extrañeza, sorpresa y preocupación, que en los últimos meses las respuestas no se hacen sentir con la rapidez, prontitud y eficacia que se requiere.
Miranda dijo que la actividad bananera representa un patrimonio económico y social construido con mano de obra y capital panameño durante 40 años sin interrupción, generando más de dos mil 500 empleos directos y unos 6 mil 500 indirectos.
La agricultura y el banano, como fruta perecedera por las exigencias del mercado, demandan acciones inmediatas sin dilaciones, por lo que el Estado debe reactivar con urgencia los mecanismos ya aprobados por ley, puntualizó el presidente de ABAP.