Chiriquí. Los residentes de las comunidades de Aserrío y Gariché están alarmados por la presencia de jóvenes que cometen actos ilícitos.
Según los residentes, estos antisociales se instalan en la entrada que va hacia el sector de San Andrés, donde queda el colegio de Aserrío, y allí molestan a todas las personas que pasan y en la noche golpean a los transeúntes para robarle.
Ante estas denuncias pobladores se reunieron el jueves pasado con el Mayor Mauricio Nelson, jefe de la Policía de Fronteras, para manifestar su descontento por esta situación que los afecta.