Desperdicios generan gastos
- Actualmente el distrito de Penonomé, en la provincia de Coclé, gasta mensualmente más de 10 mil dólares en mantenimiento del actual vertedero y urge resolver el problema, antes de que el recinto colapse.
Penonomé y Antón se han convertido en dos de los distritos más progresistas en la provincia de Coclé, por su desarrollo turístico. Sin embargo, la recolección de la basura y su disposición final no dejan de generar un conflicto entre las autoridades locales y nacionales.
Hasta hace unos meses el vertedero de Río Hato, en Antón, se había convertido en un problema, pues estaba ubicado en medio del área hotelera y de desarrollo turístico, por lo que era necesario sacarlo de allí y sanear el área para que no se afectara el turismo y la salud de los residentes.
Conseguir un terreno para ubicar otro vertedero no fue tarea fácil, asegura el alcalde de Antón, Jorge Cáceres, quien se enfrentó a protestas y hasta insultos.
“Logramos conseguir el terreno y hasta una empresa que se interesara en trabajar la basura; sin embargo, ahora es la Autoridad de Aseo de Panamá la que se encarga de este proyecto, pero desafortunadamente es poco lo que comunican al Municipio de Antón y esto molesta a los representantes de corregimiento”, dijo.
En El Jobo de Antón se ha instalado un relleno sanitario, que -según la población- no es más que otro botadero de basura. Allí hay dos trincheras o huecos en donde se entierra la basura, pero falta poco para que ambos estén llenos, y como llegó el invierno será difícil abrir más huecos para depositar basura, cuestionó Luis Vargas, residente de El Jobo.
Vargas y el resto de moradores de la comunidad aseguran que nada se ha hecho como se les prometió y temen que esta basura afecte el río que está a pocos metros y a la comunidad que está a pocos minutos, por lo que exigen a la Autoridad de Aseo que se reúna con ellos y dé una explicación.
Mientras se genera esta polémica, es una empresa privada la que recibe la basura del pueblo de Penonomé y la entierra, pero la misma no paga impuestos al Municipio, y el Consejo Municipal desconoce de qué empresa se trata, lo que es peor, dijo Carlos Fernández, representante de Juan Díaz de Antón.
El pueblo de Antón está limpio, pero las arcas municipales bajan, pues ya los hoteles no pagan por la recolección de la basura y la empresa que contrató la Autoridad de Aseo tampoco paga, a pesar de que están ubicados en terrenos municipales, dijo Fernández, y esperan recibir una respuesta de la Autoridad de Aseo.
En Penonomé la situación se complica un poco más, asegura Bety Aguilar, representante del corregimiento de Coclé, pues el vertedero está ubicado en el área conocida como Lajas, terrenos que pertenecen al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), pero no se encuentra en el mejor estado, y necesitan más apoyo.
Hace unos meses, el Municipio de Penonomé solicitó a través de una resolución al MEF un apoyo económico y la cesión de 40 hectáreas de tierra para tratar de solucionar el problema de la recolección y disposición de la basura, antes que el actual lugar colapse.
Además, dijo que es necesario que la Autoridad de Aseo realice una visita al vertedero en Penonomé y busque cómo resolver el problema.