Edilberto Beitía, director regional de BDA, explicó que hay caficultores que mantienen créditos con el banco. En el último año la actividad cafetalera comenzó a recuperarse después de la última caída de los precios en el mercado internacional.
A pesar de esta mejoría en el precio del café el año pasado alcanzó los B/.4.00 por lata, para la próxima cosecha que se avecina los productores consideran que ya se hablan de precios que superan los B/.4.50 por lata.
Esta realidad le permite al BDA tomar las previsiones y trabajar en conjunto para evitar problemas con la actividad cafetalera, como consecuencia del ataque que comenzó hace algunas semanas con la broca.
Beitía considera que la broca es una plaga que los productores van a tener que aprender a convivir con ella, semejante a lo que practicaron cuando la roya atacó a los cafetales.
Agregó que lo importante es buscar los focos de contaminación y tratar de diseminarlo para que el productor avance en su siembra y coseche sin ningún tipo de dificultad.
Por su parte, Daniel Pitterson, presidente de la Asociación de Café Especial de Panamá, indicó que evidentemente existe una preocupación en los productores, aunque la única esperanza estriba en que el insecto ataca principalmente a las producciones que se mantienen a menos de 1, 200 metro de altura.
A mayor altura se le dificulta una rápida reproducción del insecto, ahora tendrán que aplicar las prácticas culturales y a través de métodos biológicos, que según los reportes de caficultores de otros países aseguran que les han dado resultados favorables en los controles, agregó Pitterson.
A juicio del productor, esto puede provocar un aumento en los costos de mantenimiento por quintal, porque tienen que mantener la calidad del rubro, aunque la situación represente una merma por los granos brocados.
Dentro del beneficio se tendría que aplicar los procesos de separación de los granos para exportar sólo café de calidad, tal como se realiza actualmente.
- El ataque de la broca en Panamá era evidente, tras localizarse la plaga a pocos kilómetros de la frontera en el sector de San Vito, en Costa Rica.Los mayores preocupados son los dueños de las fincas que han sido certificadas como productoras de café orgánico, donde no se le puede aplicar ningún tipo de agroquímico.Este insecto parece un diminuto gorgojo que perfora y se alimenta del fruto del café. Es una plaga que provoca la destrucción de las cosechas y el deterioro de la calidad de la bebida.
También en la comunidad se registró una riña entre mujeres y hombres, quienes resultaron con heridas de gravedad por supuesta viejas rencillas.