Moradores de El Espino, de Santiago, cerraron la carretera de acceso para impedir la entrada de los camiones recolectores de basura y de otros vehículos.
Los afectados protestaron por el humo tóxico y los malos olores que se propagan desde el crematorio municipal, por lo que cerraron la entrada por tiempo indefinido hasta que se les dé una respuesta a su petición de que se cierre y se traslade a otro sitio.
Jorge Jovanné, vocero de la comunidad, dijo que la acción se tomó porque llevan años sufriendo con el humo, los gases peligrosos, las moscas, los malos olores y las alimañas, debido a que el manejo que se le da al vertedero es inadecuado y afecta seis comunidades.
Nora Hernández, dedicada a la extracción de materiales reciclables, dijo que aún no se logra eliminar la cantidad de humo que sale del vertedero y que afecta su salud.
La medida también está impidiendo el paso de los camiones de la empresa avícola ubicada en el camino al vertedero y otras fincas.
Isaac Rodríguez, gerente de Sacosa, dijo que la acción es ilegal, puesto que se está cerrando una vía que es de libre tránsito y se afecta a terceros.
Rodríguez le comunicó al alcalde Gonzalo Adames que debe ordenar el despeje de la vía.
Rodríguez dijo que los camiones de Sacosa suspendieron temporalmente la recolección de la basura en la ciudad de Santiago, debido a que no se podían depositar los desechos en el vertedero.