En alerta verde se mantiene el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), luego de que el turístico distrito de Boquete continuara temblando en los últimos cuatro días.
Cerca de 20 veces ha temblado esta región, entre sismos que superan los 4 grados en la escala de Richter y réplicas inferiores a 3.6 grados, según datos del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
En las escuelas no se laborara hoy en Boquete, y se espera que los movimientos telúricos vayan disminuyendo, de acuerdo a las informaciones suministradas en conferencia de prensa por el director nacional del SINAPROC, Roberto Velásquez.
Agregó que estos movimientos telúricos que sacudieron a Boquete se originan como consecuencia de una falla local que existe dentro del distrito y la alerta verde que decretaron hasta mañana martes, contempla que los organismos de seguridad que componen el COE se mantendrán las 24 horas en actividad.
"Esto no significa que tenemos que evacuar el distrito, sino que debemos estar atentos ante la situación, pero no pueden caer en el pánico, se trata de fallas geológicas locales que están provocando este tipo de movimientos, pero van en disminución", dijo.
Ayer un equipo técnico del SINAPROC acudió a hacer una evaluación de las escuelas y de algunas residencias que fueron afectadas con los fuertes movimientos que sacudieron a Tierras Altas.
De acuerdo con expertos en el tema, los epicentros de los sismos están muy próximos al lugar donde se pretendía construir el camino ecológico para unir a las comunidades de Cerro Punta y Boquete. Pero el SINAPROC señaló que se han localizado en cinco epicentros diferentes en las partes más bajas de Boquete.
Gilma Quiel no pudo dormir la noche de este sábado y ayer domingo todavía estaba nerviosa. El movimiento telúrico fue tan fuerte que muchas personas salieron de sus hogares y prefirieron dormir afuera.
Por su parte, Manolo Ruiz, alcalde de Boquete, explicó que están preocupados, aunque reconoció que es importante estar preparados por cualquier cosa, pero los boqueteños no tienen que caer en el caos, ya se trata de una situación de la naturaleza.
Ezequiel Miranda, dirigente ambientalista, indicó que la comunidad recuerda que en 1935 y en 1970, estuvo temblando en esta región por un mes.
En el 2006, se cumplen 36 años de este episodio que, a su juicio, pareciera un ciclo de la naturaleza, similar a la situación que ocurre con el río Caldera, que cada cinco años crece de forma exorbitante durante el mes de enero.