Una especie de camote biofortificado con betacaroteno está siendo desarrollada por el Programa Agro Nutre Panamá, en conjunto con el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap), para ser liberado en el 2014.
Eyra Mojica, consultora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), explicó que el producto biofortificado se consigue al cruzar especies de la misma variedad, lo que lo hace que posea más nutrientes y sea resistente a las enfermedades.

Mojica agregó que este proyecto se ha logrado a través de las investigaciones que se llevan a cabo en la finca del Idiap en El Ejido, provincia de Los Santos.
Según Mojica, un estudio realizado por el PMA determinó que en Panamá la población con más deficiencia en vitamina A se ubica en la comarca Ngäbe-Buglé, y es por ello por lo que se pretende implementar el consumo del camote, porque este tubérculo contiene mucha vitamina A.

Esteban Ruiz, investigador agropecuario en raíces y tubérculos del Idiap, dijo que las investigaciones que se han hecho determinaron que en Asia consideran el camote como un sustituto de la leche materna.
Por tanto, basados en esa información, trajeron a Panamá, procedentes de Perú, 43 variedades de camote, y cuatro de ellas fueron las que mejores se adaptaron a nuestras tierras.
Se escogió Azuero pensando en proporcionarles a los pobladores de tierras altas de Herrera y Los Santos el acceso al tubérculo, ya que en esas áreas hay muchas personas de escasos recursos y este cultivo vendría a ser una alternativa para que produzcan alimentos en abundancia, con bastantes nutrientes y sin tener que utilizar químicos.
Según los especialistas, en una hectárea de camote sembrada se puede producir 500 quintales; para esto se debe invertir unos $600, lo cual resulta beneficioso, ya que en los supermercados la libra del tubérculo está en $1.80.
Una vez estén listas para ser cultivadas las parcelas de camote de El Ejido, se pasarán las semillas a los productores de área de difícil acceso. Luego, los técnicos del Idiap enseñarán a los beneficiados el proceso de cultivo y almacenamiento para que ellos mismos sigan reproduciéndolo, teniendo en cuenta que el camote demora cuatro meses para poder ser cosechado.