Funcionarios del Ministerio Público allanaron anoche por segunda vez la residencia del presunto curandero en Soná, en donde este hacía trabajos de presunta sanación.
Las autoridades buscan más pruebas que deben ser añadidas al expediente entre ellas, muestras de sangre de personas que han estado con sangrado y hospedadas en esa residencia. Al “falso médico” ya se le había decomisado una cantidad considerable de artículos usados para supuestas sanaciones, y fueron alrededor de ocho personas las que han sido afectadas.
