La cacería furtiva de venados, conejos e iguanas ha llegado a tal punto en la provincia de Coclé, que se hacen parrilladas con sus carnes, y hasta un museo con los cuernos de varios ciervos se encontró en una residencia.
El presidente del grupo agro ambientalista El Guacamaya de Penonomé, Ariel Reyes dijo que se está dando "una cacería furtiva indiscriminada de animales en peligro de extinción por parte de cazadores del área y de otros distritos de la provincia los que aprovechan la noche y los días festivos para realizar sus actos ilícitos".
Señaló que es preocupante que se estén dando estos casos, y agregó que ya han puesto sobreaviso a la Autoridad Nacional del Medioambiente (ANAM), la que realiza inspecciones. Sin embargo, el mal continúa al punto de llevarse a cabo algunas parrilladas con los venados cazados en una residencia del sector.
A raíz de la denuncia de las parrilladas la ANAM realizó un allanamiento en la casa señalada y se logró decomisar las armas que utilizaban para la cacería; además se descubrió que estas personas ya tenían casi un museo en donde exponían los cuernos de los animales asesinados.
Indicó que los cazadores son de Olá, Natá, Pocrí, Aguadulce, Coclé, El Copé y Santa María, quienes a pesar de ser sorprendidos y encarcelados, a los pocos días están libres y nuevamente cazan animales en peligro de extinción en El Cerro Guacamaya y Cerro Zuela.
Gladis Taylor del grupo agro ambientalista Los Guayacanes de Cerro Zuela de Penonomé, coincidió con Reyes sobre la situación que se vive, y solicitó a la ANAM más seguridad y más operativos en el área, para evitar la extinción de estos animales en áreas protegidas y no protegidas.
Por su parte Elinton Ríos, encargado del departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la ANAM señaló que se establece una nueva estrategia para minimizar estos casos y así controlar la cacería furtiva en diferentes sectores de la provincia de Coclé.
Dijo además que ya se iniciaron los operativos de vigilancia en el área norte de Penonomé y parte del Cerro Guacamaya, pero que aún falta en Cerro Zuela y otros sectores del cerro Guacamaya de Penonomé.
Reconoció que falta personal para realizar los operativos en horas de la noche y del día, aunque aseguró que hacen lo posible por evitar la cacería ilegal.
Reconoció que la labor de los corregidores como los anuncios sobre la prohibición de cazar han ayudado mucho en la lucha. Ríos hizo un llamado a la comunidad en general para que denuncien los casos de cacería que se susciten en la provincia.