Según indicó a un niño de segundo grado se le cayó una caja de leche que además de estar dañada tenía gusanos.
Ante esto la directora del plantel, Omaira Wong, señaló que si había una caja dañada que corrompía a las otras; razón por la cual solicitó al MEDUCA que nombre trabajadores manuales que detecten estas irregularidades.
La razón es que los docentes que imparten clases en esta escuela han estado expuestos a la fibra de vidrio por varios años.
Una de las educadoras de este plantel ya presentó un Certificado de Salud Ocupacional de la Caja de Seguro Social, que asegura que sufre de Neumonitis por exposición a fibra de vidrio.
Agrega que los padres de familia que han incurrido en gastos por la atención médica de sus hijos, deben presentar las facturas de gastos a la dirección de la escuela, para que sean cubiertos por el Bienestar Estudiantil.
Igualmente, se realizará una evaluación médica de cada estudiante, que será financiada a través del programa de Salud Escolar.
Con los docentes, aún se discute cómo se recuperarán las seis semanas de clases que dejaron de trabajar.
Una de las propuestas consiste en dar clases por cinco sábados y la semana de vacaciones.
Ismael Vergara, director Regional de Salud en Panamá Oeste, recomendó al MEDUCA que saneen de este material todos los centros escolares, para evitar más problemas.
Indicó que se ha comprobado que este material es peligroso para la salud, especialmente para las personas que sufren de dolencias respiratorias.
El doctor Ismael Vergara solicitó al Ministerio de Educación que sanee las escuelas afectadas, lo antes posible.
Advirtió que se trata de un material que es sumamente irritante y que afecta las vías respiratorias y la piel, si no se le maneja adecuadamente.