Veraguas. Cuatro de las calles de la ciudad de Santiago tienen desde ayer los nombres de los combatientes que cayeron en las faldas del cerro Tute y del cerro Banquillo, hace 42 años.
En ese marco, la calle 9ª se convirtió en la calle Rogelio Girón; la avenida B se llamará Rodrigo Pinzón, la calle 8ª Eduardo Santos Blanco, y la calle 6ª Domingo Patrocinio García, en un gesto de reconocimiento al valor de quienes, pese a su corta edad y falta de recursos, se atrevieron a luchar contra la oligarquía de la época.
De acuerdo con Alvaro Pinzón, hermano de los combatientes Rodrigo y Polidoro, si una vez se luchó y abonó la tierra del Tute con cuatro mártires, hoy día están dispuestos a "retomar la bandera nuevamente, ya sea con una lucha armada o con cualquier otro tipo de lucha que plantee la situación".
Por su parte, César Manfredo, uno de los combatientes del Tute, comentó que actos de esta naturaleza ayudan a mantener la historia, sin embargo, ha existido un olvido programado de esta parte, la cual debería enseñarse en las escuelas.
Destacó que darle el nombre de los mártires a las calles de la ciudad de Santiago, es el primer paso para establecer el respeto que debe existir por cada uno de los que participaron en éste y otros movimientos.
Se está pensando establecer recordaciones similares con otras gestas, como la del Quije, en las cuales murieron estudiantes y obreros, indicó.
En el acto de reconocimiento y conmemoración de la rebelión del Cerro Tute, que se inició con una misa en la catedral de Santiago y luego una ceremonia en la tumba de los hermanos Polidoro y Rodrigo Pinzón, participaron familiares, simpatizantes, estudiantes y amigos de los combatientes.