Por venganza tres desalmados abusaron de una menor de 12 años, aseguró su padre Jorge Luis Castillo, quien manifestó que los sujetos raptaron a su hija por seis horas. Esta historia que se registró recientemente en la barriada Peñas Blancas, distrito de Arraiján, mantiene consternados a los residentes del lugar, quienes claman justicia por la cicatrices imborrables que le causaron a la niña.
"Vilmente, sin compasión, amenazaron a mi niña de muerte, quien sintió un filoso cuchillo en su espalda, le agacharon la cabeza, amordazaron la boca con cinta adhesiva para evitar que gritara y se la llevaron a pie por unos callejones de la parte de atrás del minisuper, en presencia de otras personas; luego abordaron un vehículo color gris para dirigirse hacia el sector de Valle del Sol", exclamó atormentado el padre de familia.
Con un sentimiento de tristeza decidió contarnos el momento de angustia que vivieron ese martes, luego de que a eso de las 5:45 p.m., enviara a su hija al minisuper a comprar unas mortadelas. Fue en ese momento cuando fue interceptada por dos hombres.
Según mi niña, uno era alto delgado y tigreño; el otro sujeto era de estatura baja y contextura obesa. Como estaba amenazada por los desalmados se le dificultó verles el rostro, al tiempo que relató que la obligaron a caminar con amenazas de muerte si se resistía.
Lo extraño es que los sujetos hablaban con un acento colombiano, caminaron hacia el auto estacionado en la parte trasera en la calle a unas cuadras de su casa, con el conductor a la espera, abordaron el vehículo y se desplazaron hacía un sector conocido como El Peñón en un barranco localizado en la barriada Las Nubes.
En ese lugar dos de los sujetos comenzaron a discutir, intercambiaron palabras, uno le decía, déjala tranquila es una niña. Ella les había mentido diciéndoles que sólo tenía 10 años. Ambos se agredieron, mientras el otro saciaba sus deseos sexuales con la menor, a quien después del acto intentó asfixiar.
Nostálgico nos confesó que abusaron de la menor, hecho que fue confirmado con el examen de Medicatura Forense, pero no conformes intentaron acabar con su vida. "Recibió golpes en diferentes partes de su cuerpo; en ese momento perdió el conocimiento, los delincuentes al ver que no reaccionaba decidieron abandonarla en el lugar. Mientras, los padres angustiados por la desaparición de su hija se dirigieron a la Policía a interponer la denuncia.
Recordó que el tiempo transcurría y el estado de zozobra por la preocupación era palpable. Todo se convirtió en una pesadilla, mientras que las autoridades policiales se negaron a emprender la búsqueda hasta que se cumpliera las 24 horas reglamentarias para declararla perdida. Por fin, a eso de las 11:30 p.m. la niña llegó a una tienda de una sus vecinas, su vestimenta estaba sucia de tierra y rasgada; en ese momento les avisaron que había aparecido.
"Tengo la impresión que estos delincuentes pensaron que mi hija estaba muerta le tiraron basura encima para ocultar su cuerpo, pero gracias a Dios no fue así, solamente había perdido el conocimiento, esto la ayudó a sobrevivir", agregó.
El padre de la niña dijo que teme por su vida y la de su familia porque sospecha que entre los involucrados están miembros de las pandillas de Los Perros de Guayacán y La Cascada.