Provincias

Campesina busca nuevas oportunidades

Esta familia salió de Tulú para pedir ayuda económica y poder conseguir una casa.


María Silvia Aguilar viajó de la comunidad de San Isidro del Tulú, en el norte de Penonomé, donde reside con sus 9 hijos y su esposo enfermo.
Ella, con dificultades, salió en busca de ayuda, pues uno de sus hijos sufre de meningitis al igual que su esposo, y los recursos no alcanzan para que los atienda de manera adecuada.
Esta mujer luchadora de 39 años, con lágrimas en su rostro y en la entrada de la Gobernación de Coclé, pedía ayuda, mientras uno de sus hijos sufría un ataque de epilepsia, convulsión o algo parecido.
Aunque le prometieron ayuda en el Despacho de la Primera Dama si llevaba unos papeles, nos aseguró que en el momento no le dieron nada.
María caminó con sus hijos y su esposo unas cinco horas para llegar a Boca de Lurá, donde pudieron abordar un transporte y llegar a Penonomé. Salieron de San Isidro de Tulú, porque allá no hay recursos y ni siquiera empleos, sólo enfermedades y ellos no saben qué hacer.
Como pudo, consiguió que le prestaran en la comunidad de Chigoré en Penonomé un "cuartito", donde vive con sus hijos, uno de ellos enfermo al igual que su esposo; sin embargo, la pasan muy mal porque no cuentan con recursos económicos.
Dos de las hijas de la señora María buscan empleo como domésticas, una tiene 16 años y la otra 18, pero se sienten temerosas, "todo sea por salir adelante porque en el corregimiento de Tulú hay muchas necesidades".
Esta pobre mujer tiene entre sus hijos uno de nueve años, Rigoberto Martínez, que no habla, casi no ve y es poco lo que entiende.
Ella señaló que desde que nació, le daban fiebres altas y convulsiones y quedó así. Aunque lo han llevado al IPHE y ha logrado caminar, no habla y las convulsiones continúen dándole.
El estado del niño es triste, de momento le da una extraña enfermedad que lo hace tirarse al suelo sin control, o sale corriendo y se cae. Esto afecta mucho a sus hermanos y a su madre.
Este niño, según su madre, sufrió de meningitis y esto es lo que lo tiene así; por ello, pide ayuda para que su hijo y su esposo reciban la atención adecuada.
Ella no tiene los recursos necesarios para salir adelante, ni siquiera posee una casa.
Esta madre no se da por vencida, por lo que llenará los documentos que le dieron en el Despacho de la Primera Dama, para ver si la ayudan con el pequeño y le dan hasta una casa.
A su esposo ya lo atendieron en el hospital, pero ha quedado mal.
Según esta familia campesina, las carreteras para llegar a Tulú y otras comunidades están en muy mal estado.
Ellos tienen que caminar varias horas para llegar adonde haya un transporte que los lleve a Penonomé a buscar ayuda.
Consideran que en esta región, no hay ninguna esperanza de vida.


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262039
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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