Un centenar de campesinos de la provincia de Bocas del Toro cerró a partir de las seis de la mañana de ayer, la carretera que conduce de Almirante hacia Chiriquí Grande, a la altura de río Uyama.
La protesta se originó porque no se les ha hecho efectivo el pago por las afectaciones que sufrieron sus fincas tras la instalación de torres conductoras de cables de electricidad por parte de la empresa ETESA. Óscar Gutiérrez, vocero del grupo, denunció que no se les ha dado una explicación por el atraso.