- 5 dólares es la tarifa para los vehículos de turistas, 3.00 comerciantes, 0.50 transportistas en Ñurum.
- 5 garitas hay instaladas en puntos de acceso al distrito comarcal de Ñurum, y 2 más por instalar.
- 25 son las comunidades de Cañazas afectadas por el funcionamiento de la garita de El Bale.
@josemadamesv
Tal como lo habían anunciado, los moradores del corregimiento de San José y de otras comunidades del distrito de Cañazas, en Veraguas, realizaron ayer la primera manifestación en contra de la instalación de la garita de cobro por la entrada y paso de vehículos en territorio comarcal, ubicada en el corregimiento de El Bale, en Ñurum.

Los afectados cerraron por espacio de 2 horas y media la carretera de acceso a los corregimientos de Cerro Plata y San José, en Cañazas, así como El Bale, El Peñón y otras comunidades indígenas del distrito de Ñurum, con lo que afectaron el paso de transportistas, educadores, enfermeras, comerciantes y otros en horas de la madrugada y la mañana de ayer.
Según los manifestantes, su desacuerdo con la acción de los policías indígenas se debe a que al bloquear la vía a cambio del cobro de dinero a los vehículos se afecta a decenas de comunidades campesinas de Cañazas que deben utilizar la carretera y tienen derecho al libre tránsito sin la imposición de peajes.
Ana Arcia, moradora de la comunidad de El Cobrizo, de San José, en Cañazas, denunció como injusto que los “bukö daï” les cierren el paso hacia las tierras de los campesinos y que con pretexto de dar seguridad se dediquen a revisar los maletines de las personas y los educadores. Consideró que esto atenta contra la propiedad privada.
Aseguró que volverán a manifestarse si no se reubica la garita de ese sitio, porque allí los afectan a todos al tener que pagar para entrar a sus propias tierras. Señaló que las autoridades deben buscar una solución a esto antes de que genere un conflicto mayor.
Los moradores solicitaron que los dirigentes indígenas eliminen las garitas de sus tierras y las ubiquen en verdadero territorio comarcal, porque allá no afectan a nadie y, en todo caso, solo a ellos mismos. Otra queja de los afectados es que no saben hacia dónde se dirige ese dinero.
Eugenio Bernal, alcalde de Cañazas, señaló que en la protesta las personas hicieron valer su derecho a vivir en un país libre donde nadie les puede cobrar por entrar a sus comunidades. Además, hizo un llamado a las autoridades tradicionales ngäbes y buglés para que eliminen el puesto de control y el cobro a los vehículos que les proporcionan alimentos, el traslado de enfermos, pasajeros y otros, para su propio beneficio.
Voceros de la comunidad indígena señalaron que el malestar de los cañaceños terminará cuando comprendan que el objetivo de la garita es dar seguridad a todos al impedir el acceso de delincuentes, narcotraficantes, secuestradores de niños, traficantes de órganos y portadores de enfermedades contagiosas.
Congreso avala nuevos puestos de control
En un comunicado con fecha del 21 de noviembre de 2014, el Congreso Local de Ñurum y autoridades tradicionales anunciaron “la puesta en vigencia, ejecución y reglamentación de disposiciones emanadas del Congreso General en temas de seguridad comarcal y garitas de control en puntos estratégicos de acceso a la comarca”.
El documento explica que las autoridades comarcales debían divulgar, concienciar y divulgar la medida de control que entraría en vigencia a partir del 2 de marzo de 2015 en los sitios estratégicos.
Pedro Camaño, responsable de asuntos nacionales e internacionales del Congreso Local de Ñurum, dijo que en la reunión del consejo de dirigentes regionales se aprobó la instalación de la garita en El Cerezo, por lo que quienes la ubicaron en El Bale lo hicieron desconociendo lo acordado en el consejo y sin consulta con la comunidad.