Los campesinos del norte de Penonomé están aterrados. Para ellos, la llegada del invierno es un arma de doble filo, porque temen que se registren deslizamientos y constantes inundaciones.
Según los lugareños, cada vez que llueve ocurren situaciones lamentables.
Manifestaron que en sectores como El Caño de San Miguel, El Valle de Antón y otros puntos de la provincia de Coclé, siempre se registran deslizamientos que no sólo afectan a las escuelas, sino también a las viviendas precarias e improvisadas.
Hace algunos meses, las fuertes lluvias que se suscitaron causaron estragos en Toabré, Chiguirí y El Caño de San Miguel, donde muchas personas perdieron la mayor parte de sus enseres.
Sobre el tema, funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) recomendaron a las personas que eviten estar en áreas propensas a deslizamientos o inundaciones.
Alegaron que es importante alejarse de los ríos y no construir viviendas cerca de las quebradas ni en barrancos, porque esto representa un grave peligro cuando las lluvias son intensas.