La cárcel de Natá fue cerrada por daños en los sanitarios y el sistema de drenaje, por lo que se trasladaron a las internas a otras penales, y unas 23 detenidas serán llevadas momentáneamente al centro de rehabilitación en Llano Marín de Penonomé.
Hace algunos meses las autoridades denunciaron el grave problema que presentaba el sistema de aguas servidas.
Se ha solicitado al Fondo de Inversión Social (FIS) el apoyo para repararla y convertirla en una preventiva.