P. Oeste. La fachada de la Casa Cural, propiedad de la Iglesia Católica abandonada desde hace cerca de siete años en Arraiján cabecera, por las inclemencias del tiempo poco a poco se está deteriorando y lo más lamentable, se ha convertido en cueva de maleantes. El herbazal que ha crecido hasta una altura considerable por la falta de limpieza y mantenimiento, es un perfecto hábitat de diversas clases de alimañas, reptiles peligrosos, serpientes venenosas y mosquitos.
Estas y otras denuncias fueron dadas a conocer por los residentes del sector, quienes preocupados por la situación, elevaron una queja ante las altas autoridades eclesiásticas de la Iglesia Católica para que deleguen funciones con miras a rescatar la edificación.
Según Nora Robinson, una de las afectadas, a las instalaciones de la Casa Cural, vetusto estructura de dos pisos abandonada, en horas nocturnas se introducen personas del mal vivir a consumir sustancias prohibidas.