Se realizaron muestras que resultaron negativas. La Dirección Regional de Salud de Coclé descartó que el agua que se consume en Penonomé sea la causa de los casos de diarreas y vómitos que se registraron hace algunos días en este sector.
Francisco Navarro, director Regional de la entidad, señaló que al llegar los casos de vómitos y diarreas al cuarto de urgencias del Hospital Aquilino Tejeira, se realizaron investigaciones y se tomaron varias muestras de agua.
Dijo que todo evidencia que se trata de un cuadro de tipo viral.
Manifestó que fue de esta manera, como llegó a formar parte de los beneficiarios del programa educativo.
Explicó que por la mañana asistía a la escuela, y por la tarde, en las instalaciones del mismo centro educativo, recibía la atención que le ayudaba a reforzar sus aprendizajes.
Husaín dijo que la asistencia que se le ofrecía fue esencial para que sus metas se pudieran cumplir, pues no sólo se les ayudaba en lo que era el aprendizaje, sino también en otras áreas como era la parte social, nutricional y afectiva, lo cual era muy importante, para los niños, niñas y adolescentes de estas comunidades, quienes a diario tienen que enfrentar experiencias muy difíciles, en especial, por la carencia de recursos económicos.
Señaló que eso fue por los años de 1997, cuando cursaba el quinto grado y tenía apenas 13 años; "jamás voy a olvidar esa experiencia, fue muy gratificante y productiva para mí, porque incentivó ese espíritu de superación que me permitió ser lo que soy hoy, un docente que ayuda a muchos niños, niñas y adolescentes que al igual que yo, enfrentan una precaria condición".
Husaín hoy se desempeña como docente del centro educativo comunitario de Casa Esperanza, en la comunidad de Boca Gevay, en el distrito de Soloy, y gracias a su experiencia, puede hablarles a más niños, niñas y adolescentes, de la importancia que tiene la educación.
Dijo que cuando ingresó al programa del cual hoy es parte, era algo nuevo por la región, pues nunca se había escuchado de un centro que brindara atención educativa de esa naturaleza.
El 47% de los indígenas panameños mayores de 15 años, es analfabeta, y los más afectados son los Ngöbe con 53.65% y los Buglé con 48.5%.
Casa Esperanza ha logrado rescatar más de 3 mil 500 niños, niñas y adolescentes de las calles y campos.
En la actualidad, mantiene diversos programas educativos en zonas rurales e indígenas en Chiriquí, Los Santos, Coclé y Herrera, además de Panamá y Colón.
El promedio de años de estudio entre los niños, niñas y adolescentes indígenas es de 3.8%.