Provincias

'cdndices de violencia en Colón preocupa a las autoridades

La Polica Nacional desarrolla programas de recreación para que los jóvenes no recurran a la delincuencia.


LA PROVINCIA de Colón ya no es la misma de antes, ahora caminar por las calles es un verdadero peligro. Las personas temen perder la vida en medio de una balacera entre pandillas o en manos de los amigos de lo ajeno, que acechan con cautela a su primera víctima del día.
Los índices de violencia que se registran diariamente son realmente alarmantes, a pesar de que las autoridades locales y eclesiásticas intentan frenar el problema.
Menores de 13 a 17 años han decidido dejar los estudios para convertirse en el azote de la región.
Algunas personas indican que los menores infractores son más peligrosos que los adultos, ya que se amparan en la Ley que los protege, sin importar las familias que lastiman.
Según unidades de la Policía Nacional, los jóvenes se agrupan y trabajan en delitos muy organizados. Muchos son carteristas profesionales, ya que caminan detrás de sus víctimas y pueden robarle sin que se den cuenta.
Otros son expertos arrancándole los collares a las personas o arrebatándole los celulares, uno de los artículos más perseguidos del momento.
Quebrar ventanillas para desvalijar autos y subir a los techos para hurtar en los locales comerciales se ha vuelto común.
Los robos a mano armada, las violaciones y los delitos contra el patrimonio, son el pan de cada día.
Según informes de la Policía, en lo que va del año se han registrado cerca de 46 homicidios por diferentes casos, entre ellos robos, rencillas pasionales y hasta de forma accidental.
En una ciudad que tiene 16 calles, operan más de quince bandas que además se las ingenian para atacar en lugares como la carretera Transístmica, que en los últimos días se ha convertido en el sitio favorito de los delincuentes, que no sólo le roban a nacionales sino también a muchos turistas.
Para el sociólogo Kennedy Vega, la violencia en Colón tiene diferentes raíces.
La falta de empleo es una de ellas, ya que muchos padres y adolescentes buscan la manera de percibir ingresos para llevar el sustento diario a sus casas.
"Ante la falta de un trabajo, algunas personas prefieren robar para buscar una solución a sus problemas", dijo.
Alegó que otro de los elementos que contribuye a la incidencia de violencia es que los jóvenes copian modelos de conductas del extranjero.
"Por medio de la televisión, la música, las películas, los videos, los menores copian patrones de conducta alejados de nuestra realidad y con un mensaje subliminal de violencia", enfatizó Kennedy Vega.
Alegó que solo hay que ver la moda que usan nuestros jóvenes colonenses, que copian formas de vestir de los Estados Unidos.
La Policía Nacional, en conjunto con algunas ONG y la iglesia, ha emprendido una lucha en contra de la violencia, reforzando la cultura de paz mediante actividades recreativas con jóvenes que participaban de las conocidas bandas juveniles.
La iglesia evangélica ha tenido una participación activa en trabajar con estos jóvenes rebeldes, y a través de campañas, han logrado cambios importantes.
El sociólogo recomendó que estos programas deben ser reforzados con orientaciones, para que exista un verdadero cambio de conducta.
En tanto, Gaspar Camarena, coordinador de Comunicaciones del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), manifestó que para disminuir los casos de violencia desarrollan programas como "Barrio Seguro". Éste consiste en trabajar con los jóvenes de sectores de riesgo social.
"Se implementan juegos deportivos, trabajos de limpieza, entre otras actividades, con el fin de ofrecer alternativas a la juventud", acotó Camarena.


fecha edicion
old id
290016
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América