Azuero. "El San Juan de mi pueblo" como tradicionalmente se le reconoce a la festividad con la que los chitreanos celebran la fecha del santo patrono San Juan Bautista, representa una muestra de la cultura interiorana, donde la religiosidad y las expresiones folclóricas se unen para dar vida a una fiesta popular que marcó un precedente en la historia del pintoresco lugar.
Con el repique de las campanas y la izada de la bandera del distrito, se inauguró oficialmente la fiesta de San Juan Bautista en Chitré, en un ambiente de alegría, donde la chicha de junta (chicha de maíz) y los dulces caseros constituyeron la nota característica del primer encuentro que marcaba el comienzo del acontecimiento anual.
Durante toda la semana, los niños y los moradores de las comunidades participaron en las novena, siendo la nota peculiar el canto del himno a San Juan Bautista, que motivó a los asistentes a ondear las banderas rojas como reconocimiento al profeta.
Este año, como es ya tradición, se realizó por las principales calles del distrito la "tuna de los niños" que tiene como característica los caballitos de madera que los pequeños traen para conmemorar este acontecimiento especial.
Después de muchos años de espera, los chitreanos rindieron tributo con la develación de una placa en honor a don Martín Rodríguez, quien fue el precursor de la primera capilla y la persona que trajo la primera imagen de San Juan Bautista en 1840.
Al respecto el alcalde Abraham Sánchez manifestó que éste es un logro para los chitreanos que desde hacía mucho tiempo buscaban la forma de realizar un homenaje a esa figura tan relevante en la historia de Chitré.
La placa fue incrustada en la pared lateral de la catedral, acompañada de un medallón que refleja la imagen de una carreta con la figura de San Juan, como recuerdo del momento en que la imagen de este precursor se trasladó al centro del pueblo, instituyéndolo como patrono de la comunidad.