Los cinco distritos del oeste están abocados a la construcción de nuevos cementerios, o la ampliación de los actuales, debido a el crecimiento demográfico en el área.
Por ejemplo, el camposanto de Arraiján ya se encuentra a su máxima capacidad, por lo que familiares de los difuntos han optado por sepultar a sus muertos en las mismas fosas en donde previamente se encuentran los restos de otros parientes. Sin embargo, aunque esta medida ha sido aceptaba, ya se hace muy difícil caminar entre las tumbas.