La oportuna voz de alerta de un centinela de la cárcel pública de David, evitó una posible masacre, cuando unos 43 detenidos, armados con objetos punzocortantes, intentaban cruzar a través de unos orificios que habían hecho en el cielo raso, para introducirse hacia la zona conocida como "La Mata".
El director de la cárcel, Orlando Guerra, confirmó que fueron los reclusos de las celdas 5 y 6 los que abrieron los huecos en el cielo raso, pero la Policía llegó a tiempo para que no se registraran reyertas.