La comunidad de Cerrezuela, en el distrito de Penonomé se encuentra aislada, debido a que la crecida de los ríos Grande y Guabito, la mantiene prácticamente como una isla.
Para entrar o salir a este sector los habitantes deben transportarse en cayucos, exponiéndose a ser atacados por los peligrosos lagartos que existen en los alrededores.
Esta comunidad, a pocos minutos del poblado de las Guabas en Penonomé, al llegar el invierno se mantiene incomunicada, al punto que los estudiantes pierden las clases, porque no cuentan con medios de transporte seguros: "los botes o cayucos no son muy seguros, ya que los lagartos están cerca y representan un grave peligro", expresaron los moradores.
Un residente de Cerrezuela, Abelardo Ramos, a quien encontramos cruzando el inmenso lago que mantiene incomunicada a la comunidad, sostuvo que los medios de transporte que utilizan son el cayuco o el bote y en ocasiones nadan, lo que es muy peligroso.
Señaló que la presidenta de la República, Mireya Moscoso, les prometió en diciembre pasado que les construiría el camino, lo que esperan que se convierta en una realidad, ya que la comunidad todos los años enfrenta el mismo problema, lo que también trae pérdidas económicas, pues los sembradíos de arroz "se echan a perder por el exceso de agua".
Explicó que para llegar a la comunidad en bote toman más de una hora, lo que perjudica a estudiantes y madres con niños pequeños.
Por su parte, la coordinadora del Proyecto de Bosques y Manejo de Flora, que existe en Cerrezuela, Gladys Taylor, señaló que hace más de tres semanas que los vehículos no pueden entrar a la comunidad, además no hay medio de transporte seguro, lo que evita que los estudiantes vayan a sus escuelas y que los niños asistan al médico.
A los enfermos, según Taylor, hay que trasladarlos de emergencia en cayuco, lo que es más peligroso.
Señaló que les preocupa que aunque no llueva en exceso, la comunidad se mantenga aislada, ya que está rodeada de dos ríos que no le permiten en invierno vivir de manera normal.
Manifestó que las vidas de los que residen en el lugar, sobretodo los que no saben nadar, están en peligro, por los lagartos que hay en los ríos.
"Hacemos un llamado de atención al Ministerio de Obras Públicas (MOP), para ver qué alternativas urgentes nos dan, como la señalización del vado y una capa subiendo el nivel de donde está el vado, para que las personas que no saben nadar, no expongan sus vidas y sepan por dónde transitar", recalcó.
Hace algunos meses, la Mandataria visitó esta comunidad y prometió la construcción de la carretera a los residentes del sector, así como la reparación de un puente, sin embargo, la realización de estos trabajos se tienen previsto para diciembre. No obstante, los residentes necesitan respuestas rápidas para solucionar el problema de inundación que los mantiene aislados.
Por su parte, el gobernador de Coclé, Irving González, quien visitó el área afectada por la crecida de los ríos Guabito y Grande, señaló que el MOP visitará el sector para hacer una evaluación y tratar de dar paliativos a la comunidad.
Reconoció que es un peligro para los residentes tener que trasladarse en cayucos a sus viviendas, por lo que se comprometió a presentar el problema al ministro del MOP, Víctor Juliao, quien visitará algunas comunidades de Penonomé.
Mientras tanto, los residentes de esta comunidad seguirán trasladándose en cayucos o nadando, exponiendo sus vidas, aunque no llueva, ya que el río se mantiene en un nivel alto.