Ella es una panameña de 39 años, que quiere que sus padres (q.e.p.d.), estén orgullosos de ella y por eso empuñó una frase que le sirve de aliento y de ideal: "aunque voy vestida de americana, llevo a Panamá en el corazón y tengan fe que pronto regresaré".
Graduada en la Escuela secundaria, Pedro Pablo Sánchez de La Chorrera, su tierra natal, Indira dice que ingresó a la Armada de Estados Unidos, motivada por los consejos de su padre, quien pidió que le tenía que dar un pedazo de ella, al país que le abrió las puertas.
Así en febrero de 1988 ingresó al Army Navy, haciendo trabajo de policía, en el hospital.
Luego hizo de asistente de contabilidad y en agosto de 1990 tuvo el gran reto de ir a la guerra del Golfo Pérsico en el Barco Hospital USNS Confort.
En esa oportunidad pasó 10 meses en ese barco en el Golfo Pérsico y a su regreso a Estados Unidos, trabajó de técnico en cardiología en el hospital Naval de Bethesda, cuando era presidente Bill Clinton. Seguidamente se graduó de sicología.
Indira, quien tiene actualmente el cargo de sargento primera, esta vez no estará embarcada, sino en la base Al-Asad al Noroeste de la capital Bagdad.
Estará a cargo de todo el personal que hará los rescates de las víctimas en los helicópteros, para llevarlos hasta los hospitales en Irak.
En total serán unas 200 unidades, a quienes considera los héroes, pues su trabajo será velar por ellos.
"Recuerden siempre que los quiero mucho a todos, no quiero a nadie triste, ya van a ver qué rápido se va a pasar este año", decía en una de sus cartas dirigida a sus familiares en La Chorrera, antes de partir.
Sobre sus experiencias en el Golfo, dice que no perdió a ningún amigo, "gracias a Dios, pero sí han muerto muchos hispanos desde que comenzó esta guerra". Dice que se caracterizan por su gran valor.
Su deseo, ahora es volver a Washington, casarse, tener su familia, retirarse del Navy en unos 3 años y terminar el doctorado de sicología.
Para que esto sea posible sólo se encomienda a su Señor Jesús y a sus difuntos padres: Blas Bethancourt y Angela María Castillo.
Indira Bethancourt Castillo, a sus 39 años enfrenta el reto de ir por segunda vez al frente de batallas.
Manifestó en una de sus cartas que no se arrepiente de ser panameña, y que siempre lleva presente los consejos de su padre, que la motivó a seguir adelante y a luchar por los que quiere.
Después de la batalla, piensa casarse y formar una familia, como cualquier otra persona.
Bethancourt es la segunda panameña que participa de la batalla en Irak, pues al igual que el veragüense Heriberto Calles, desean servir a las fuerzas armadas de defensa.
Calles de 32 años, es conocido como el mejor saxofonista de Panamá.