Los pobladores de Nueva Esperanza, en el distrito de Arraiján, cerraron la vía Interamericana a la altura de Loma Cová para exigir la reinstalación del servicio eléctrico.
Los afectados solicitaban la presencia del alcalde del distrito, David Cáceres, porque era el único que podía solucionar el problema.
Según los moradores, la empresa del suministro de electricidad Unión Fenosa realizó un corte masivo de las telarañas que ellos habían instalado ilegalmente, para poder alumbrarse y evitar los constantes robos que se registran.
Luego de negociar con la empresa y el diputado Rogelio Paredes, quien fungió como mediador en la protesta, los pobladores decidieron despejar la vía.
Manuel Ortiz, vocero de la comunidad, manifestó que llegaron a un acuerdo.
Agregó que la empresa se comprometió a construir una paredilla para colocar unos medidores a nombre de la junta local de Arraiján cabecera.
Los manifestantes alegaron que quieren contar con el suministro eléctrico legalmente.
Aseveraron que no se negarán a pagarle a la empresa, porque a ellos les conviene contar con este servicio que es muy necesario.
Mencionaron que se sienten tranquilos porque muy pronto sus tierras serán tituladas y esto les permitirá gozar de otros servicios como agua, teléfono, entre otros.
Acotaron que es lamentable que cerrando las calles sea la única manera de que se solucionen los problemas.