El sistema de aguas negras de la urbanización Altamira, ubicada en Vacamonte, colapsó por la falta de mantenimiento.
La problemática ha generado críticas de los habitantes del lugar, que claman por una solución a las autoridades responsables.
La barriada localizada en el corregimiento de Vista Alegre, Arraiján, desde hace 15 años sufre el daño de las aguas negras.
El perímetro del sistema cubierto de herbazal, aunado a los olores nauseabundos de las excretas, se ha convertido en un perfecto criadero de alimañas.
Mario Campo, portavoz de los afectados, informó que en la barriada habitan unas 307 familias y el sistema fue construido para menos de esa cantidad.
El afectado aseguró que la promotora y el Instituto de Acueductos y Alcantarillado Nacionales se tiran la pelota unos a otros; no hay quien asuma la responsabilidad. Mientras tanto, la comunidad sufre los olores fétidos del sistema afectado.