Santamaría calificó como preocupante la situación de este plantel, ya que los estudiantes pueden perder el año escolar.
Admitió que no se puede buscar una alternativa para reiniciar las clases hasta que se realice una evaluación del ambiente. Esta fibra de vidrio forma parte del techo del plantel.
Reconoció que es justa la queja de los padres de familia al señalar que aún hay fibra de vidrio en la escuela, porque la evaluación que realizó la Universidad Tecnológica de Panamá, así lo demuestra.
"Estamos a la espera de que la ACP haga la segunda evaluación. Dependiendo de los resultados, tomaremos una decisión", aseguró.
La educadora recordó que el año pasado había una epidemia de fibra de vidrio y el propio Ministro de Educación dio la orden de que se saneara el plantel, pero en tiempo de verano o en vacaciones de medio año.
"Lamentablemente, la directora del Centro Básico Tomás Martín Feuillet hizo los trámites y procedieron a quitar la fibra en época de clases, que no debió ser, ya le hemos llamado la atención a la profesora, porque cometió una falta", acotó.
Santamaría admitió que consultó el tema con la supervisora Patricia Morgan y tomaron la decisión de suspender las clases, pero los docentes sí debían asistir al colegio.
Existen quince docentes afectados por la fibra de vidrio.
Actualmente, son atendidos por Salud Ocupacional de la Caja de Seguro Social.
Santamaría alegó que no tienen un control de los estudiantes que presentaron alergias, por estar dentro del colegio.
Como medida inmediata, se tomó la decisión de suspender las vacaciones de medio año y el concurso Tomás Martín Feullet, para poder compensar las clases perdidas y el resto del tiempo se va a tratar de negociar con los docentes, para llegar a un acuerdo.
En la escuela La Polvareda de Arraiján, se realizará la limpieza de fibra de vidrio durante las vacaciones.
Por el momento, se taparán los orificios donde hay fibra con un tape especial.