LAS INNUMERABLES quejas de los residentes del casco viejo del distrito de Arraiján fueron escuchadas por las autoridades municipales. Personal de mantenimiento procedió a instalar las luminarias en el parque Nicolás de Bari.
Los residentes se quejaban de la oscuridad que reinaba en los predios del parque por la ausencia de los faroles, lo que era aprovechado por delincuentes para robar.
El alcalde David Cáceres, junto con el personal municipal, procedió a colocar las luminarias. Los trabajos se extendieron por varias horas pero ahora la iglesia cuenta con luz para bienestar de los feligreses.
La autoridad sostuvo que el alumbrado del parque es parte de la respuesta que brinda la alcaldía en los parques públicos del distrito, pues muchos estaban en completo abandono. Las familias piden al municipio de Arraiján que brinde mantenimiento constante al lugar.