En Colón se han registrado dos incendios que dejaron viviendas afectadas y el desplome otra vez de la vivienda 10145, donde las siete familias que residen se niegan a abandonar el inmueble y prefieren quedarse a exponer sus vidas.
Ya este caserón ha sufrido en los últimos años el desplome de sus balcones registrando heridos, principalmente niños y la prueba de fuego la pasó el 13 de agosto de 2003 cuando los colonenses fueron despertados por un temblor.
Desde septiembre se inició la demolición de ocho caserones condenados y abandonados en una acción emprendida por el Ministerio de Vivienda (MIVI) que trasladó su equipo de trabajo a la ciudad de Colón.
"El gobierno ha tenido que hacer frente a tantas tragedias en el país, pero aún así tenemos la voluntad de trabajar en conjunto con la comunidad, sólo que pedimos a nuestra gente que tenga un poco de paciencia porque los problemas han sido uno tras otro", manifestó la gobernadora Olgalina de Quijada.
Quijada explicó que en el caso de la provincia de Colón, desde septiembre han tenido desplome de viviendas y en menos de un mes, se han registrado 2 incendios, quedando aproximadamente 60 personas afectadas, las cuales son atendidas por las autoridades.
La funcionaria relató que hay interés de resolver las situaciones que aquejan a los damnificados.
Sostuvo que en Colón todas las pensiones están llenas de personas que han perdido sus viviendas y para salvar su integridad física han tenido que ser trasladas a un lugar seguro para protegerlos y evitar una tragedia.
"Tenemos la situación de los desplome en septiembre y ahora el incendio de la casa 7023, pero también damnificados que no fueron atendidos en la pasada administración, como es el caso de los que se encuentran en el viejo edificio de la gobernación", acotó.
Colón agobiado por fuegos y desplomes
En septiembre se inició la demolición de unos ocho caserones.