Colón. La ciudad de Colón ardía ayer. Y es que mientras los obreros del Sindicato Unico de Trabajadores y Similares (SUNTRACS) marchaban hacia el Ministerio de Trabajo, en las afueras, representantes de grupos de desempleados mantenían cerrado el acceso a la ciudad.
Las protestas iniciaron muy temprano, cuando un grupo del SUNTRACS marchó al Ministerio de Trabajo, la Policía Nacional y la alcaldía del distrito para manifestarse pacíficamente.
Los trabajadores denunciaban, a través de su dirigente Marcos Andrade, el intento de homicidio del que fue objeto el subsecretario de Fiscalización, Aureliano Solís, por una unidad del orden público, quien disparó su arma de reglamento en el recinto de elección en un proyecto que se construye en el corregimiento de Cativá.
Según Solís, el disparo le pasó muy cerca de la oreja, sin embargo, en un despacho de prensa de la Policía se indica que la unidad disparó al aire para evitar que se le lanzaran piedras cuando procedía a sacar al dirigente del proyecto.
La entidad policial aseguró que ingresaron al área por solicitud del encargado del proyecto, quien pidió que desalojaran al dirigente que se negaba a salir.
Informaron que el dirigente arrojaba piedras a los policías por lo que se tuvo que proceder con el uso de la fuerza para desalojarlo del lugar, pero aparentemente se hizo un disparo al aire.
Los miembros de SUNTRACS entregaron notas al subcomisionado, Luis Omar Tam para que realice las investigaciones, además presentaron una misiva al director de Trabajo, Ulises Paz, y a la alcaldesa Matilde Rosales de Ardines.
Mientras tanto, las vías de acceso a la ciudad estuvieron cerradas por una hora, luego que el Movimiento de Emancipación, Reacción Tres y la Unión de Trabajadores y Desempleados Colonenses (UTRADECO), obstruyeran el paso por la falta de respuesta del gobierno.
Esta es la segunda protesta en esta semana que realizan los desempleados, quienes exigen que se explique qué se va a hacer con los B/. 2 que provienen de los trámites y documentos que pagan los empresarios de la Zona Libre.
El dirigente de Emancipación, Próspero Brown, envió un mensaje al gobierno y a la Policía "el hambre no le tiene miedo a las mangueras, a las bombas ni a las balas, ya que como colonenses estamos defendiendo lo que nos pertenece, que son los B/. 2".
El cierre se produjo en los precisos momentos en que el Movimiento de Desempleados Colonenses (MODESCO), la Federación Sindical y otras agrupaciones tenían que trasladarse a la ciudad capital, lo que retrasó el paso de los tres buses que los transportaban.
En las protestas el bus 3B - 362 de la ruta Pilón traspasó el cordón humano de los manifestantes, aprovechando el paso de una ambulancia, pero al hacerlo colisionó con un bus de la Ruta Panamá Colón, el 3B-333. Durante el incidente, un desempleado quebró el vidrio trasero del bus, ya que según comentó, casi atenta contra la vida de más de tres personas.
Por su parte, el dirigente de MODESCO, Favio Alvey criticó el método de estos grupos que no quieren incorporarse para hacer una lucha diferente "ya la gente está cansada, no resisten más un disturbio, y que se le perjudique con cierres que en nada nos benefician".
Consideró que estas formas de lucha que utilizan están desgastadas, ya que la población se resiente. "Por eso hemos asumido actuar diferentes, vamos a Panamá para que la Presidenta de la República se siente con su gabinete en esta provincia".