La población logró por primera vez organizarse en materia educativa y puso en jaque al sáhila Horacio Turiño de Wala, para que aprobara la apertura del centro escolar a nivel primario, ante su intransigencia de no permitir la educación a ningún nivel porque perderían su cultura, señaló la subdirectora regional de Educación en Darién, Edelmira Hogg.
Señaló que la población le exigió a su sáhila que de este año no podrían pasar sin escuela y aunque los resultados de la presión se han dado un poco tarde este año, para los residentes de Wala es un triunfo, porque la población de esa comunidad es casi toda analfabeta.
Puntualizó que el inicio de clases se dio con 40 niños y se solicitó una partida extra para dos educadores, sin embargo, a escasos días hay 149 menores que están inscritos para recibir la enseñanza, situación que no ha podido ser resuelta por el Ministerio de Educación porque no hay presupuesto para nuevos nombramientos.
Hogg sostuvo que es probable que se reajuste un educador para Wala y se le brinde la enseñanza de español y matemática, buscando correlación con las otras materias, pero el próximo año escolar deben haber nombrado por lo menos seis educadores en este centro educativo.
Hogg mencionó que en Wargandí se han dado cambios muy buenos y se puede decir que la población está dispuesta a derrumbar las barreras del analfabetismo en esta comarca.
Añadió que el año pasado se logró abrir por primera vez la escuela de Nurra, que hoy cuenta con tres educadores para los tres primeros grados y para el próximo año debe darse una nueva plaza.
Hogg manifestó que además en Mortí, este año se abrieron dos grupos de Centro de Estudios y Capacitación Familiar (CEFA) con más de 80 niños que están siendo beneficiados con este programa educativo.
El dirigente Nebricio Alvarado, de la comunidad de Wala, expresó que en la comunidad de Mortí -donde habita desde hace más de 40- los sáhilas antecesores y el actual, no valoraban la enseñanza y "privarnos de la enseñanza toda una vida ha sido muy negativo para nuestro grupo".
Alvarado consideró que tenemos que vivir la realidad actual y hoy ya tenemos dos maestros que están enseñando a leer, escribir.
Comunidad indígena logra centro escolar
La población de este sector comarcal es casi en su totalidad analfabeta.