Juan Araúz salvó su vida milagrosamente, luego que el taxi que manejaba fue a parar a la orilla del río Aguacate, tras quedarse dormido y perder el control del vehículo.
El trabajador del volante, quien sufrió fracturas en la clavícula y antebrazo derecho, se dirigía a su casa en La Chorrera cuando aparentemente se quedó dormido y, al reaccionar, el vehículo se había precipitado por el puente.