Para el Congreso Regional Kodriri, la situación que se vive en el proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco a cargo de la empresa Generadora del Istmo S.A. (Genisa) es lamentable, toda vez que los indígenas desde el pasado 18 de mayo se mantienen apostados en ese lugar.
Reicilia Mendoza, presidenta del congreso, hizo un llamado a estos indígenas para que abandonen el proyecto.
Explicó que el Congreso ha sido respetuoso de los acuerdos alcanzados por las autoridades comarcales, impulsados por el pueblo Ngäbe-Buglé y campesinos de la comarca y que no reciben beneficios de la empresa Genisa como se ha dicho, ni están vinculados a ningún grupo violento que atente contra la propiedad privada.
Dejaron claro que el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco no se construye en la comarca Ngäbe-Buglé, ya que la totalidad de la obra se da en el distrito de Tolé, provincia de Chiriquí.
Advirtieron que siguen de cerca el peritaje que realizará la ONU.