Provincias

Consternación por la ida de Juan Pablo II

Su muerte ha sido lamentada por los feligreses, pero a la vez se regocijan porque ahora está al lado del Señor.


LA CIUDAD de Aguadulce, al igual que otros lugares de la geografía panameña se ha sentido consternada y a la vez regocijada por la muerte del Papa Juan Pablo II.
Muchos se han dirigido a la iglesia San Juan Bautista, para estar presente en las eucaristías y en oración constante en esta parroquia que ha permanecido abierta en todo momento desde que falleció una de las personas más amadas por los jóvenes y ancianos.
El monseñor Aurelio García, párroco de la iglesia San Juan Bautista, comentó que ha palpado el amor que profesaban hacia el Papa los moradores de Aguadulce, ya que al presidir las eucaristías diarias la iglesia ha estado repleta de feligreces porque Juan Pablo II l fue un gran ejemplo y " dio todo lo que tenía por la iglesia".

Para la señora Cirila Gómez de Jurado, la muerte del Papa ha sido un golpe muy duro para los residentes de esta provincia, principalmente los católicos porque fue el único Padre Santo que se puso bien los pantalones y las sotanas.
Indicó que el desaparecido Sumo Pontífice fue por todo el mundo predicando el mensaje de Dios, evangelizando y nos señaló un camino, que en la oración está la comunicación con Dios.
Por tal razón, no está de acuerdo que se manifieste que en la provincia no se ha sentido la muerte del Vicario de Cristo, sí es cierto que todos no tenemos el mismo corazón, pero sí hemos sentido la desaparición del Santo Padre, en Bocas del Toro. "No todos somos mundanos", enfatizó.
En tanto, Luz Deica Hernández, expresó que ante el fallecimiento de la máxima autoridad de la Iglesia Católica, se produjo mucha sensibilidad en la provincia porque "nosotros sabemos que el Papa trató de hacer lo mejor posible su trabajo y él nos ha dejado el legado de seguir unidos y es eso lo que se vive aquí".
Agregó que esa su misión fue tratar de unir a la Iglesia Católica, como también las demás para que todos solo creamos en un solo Dios.
Hernández señaló que esa forma de conducir El Vaticano por Juan Pablo II es muy difícil de sobrepasar, por lo que espera que el Papa que lo suceda haga un trabajo igual o mejor que el hecho por el desaparecido Sumo Pontífice.
Por su parte, Arcenio Gómez, indicó que la comunidad cristiana está consternada por la partida del Sumo Pontífice, aunque observó que algunos moradores realizaban sus actividades de manera normal.
"Esperemos que Dios lo acoja en su reino", manifestó Gómez.
También le llamó la atención que tratándose del Sumo Pontífice la bandera debía estar a media asta y no fue así en esta región.

En Bocas del Toro el pueblo se mantiene orando en las diferentes capillas por el alma de Juan Pablo II y para que se mantenga la unidad en todas las naciones, como él lo promulgó.
Feligreses recuerdan al desaparecido Sumo Pontífice como una persona de gran voluntad que dedicó su vida a predicar por los más pobres de la tierra.

 

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191562
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América