Cada vez es menor el número de fosas disponibles en el cementerio del distrito de La Chorrera, donde diariamente se registran hasta cuatro entierros.
Una de las opciones para extender la utilidad del camposanto ha sido la construcción de 25 bóvedas en la parte posterior, a un costo de 2 mil 800 balboas.
Según el alcalde Luis Guerra, están considerando la utilización de terrenos en los corregimientos de Guadalupe y El Coco para la construcción de un nuevo cementerio municipal.
El último cálculo determinaba un promedio de seis meses de utilidad para el cementerio en donde las últimas tumbas estaban siendo abiertas en los linderos del campo santo.
Por el momento se están habilitando unas 60 fosas, existiendo el problema de la proximidad a una quebrada, que durante la lluvia inunda toda la zona.
Para la construcción de las 25 nuevas bóvedas ha sido necesario la edificación de un muro de contención.
En los próximos meses se construirá una capilla con capacidad para 140 osarios con una inversión de mil 733.53 balboas.
El muelle también puede ser clave para trasladar la mercadería procedente de Asia, sobre todo lo que se refiere al comercio nacional y en Centroamérica, pero necesitan contemplarlo desde el movimiento comercial.
La Costa Oeste de Estados Unidos podría ser un cliente de los productos terminados como el biodisel, ante la crisis que vive esta región por el combustible.