Personas que viven a orillas de la quebrada La Vergüenza, en David, denunciaron ayer que el problema de la contaminación de este afluente se sigue dando con el desbordamiento de las aguas negras de la cárcel de David, la Policía Nacional y algunos negocios ubicados a lo largo de la quebrada.
Tomás Armuelles, quien forma parte del Comité pro Rescate de la Quebrada, dijo que pese a las constantes denuncias realizadas, las autoridades de Salud no han tomado cartas en el asunto.
“Nos vamos a enfermar frente a los ojos de las autoridades, y no buscan los correctivos para evitar que aguas negras sigan cayendo a la quebrada”, afirmó.
El dirigente señaló que a lo largo de la quebrada hay diez barriadas, cuyos residentes tienen que soportar los malos olores las 24 horas del día y ahora que las lluvias iniciaron, el problema se agrava aún más.
Afirmó, además, que las instituciones cuyas aguas servidas caen a la quebrada no toman las medidas para corregir esta falta que a todas luces atenta contra la salud, no solo de los residentes, sino de los funcionarios, los policías y los empresarios que trabajan por el sector.
Armuelles recordó que se habían destinado más de 600 mil dólares para sanear la quebrada, pero no se sabe qué se han hecho los dineros y qué empresa fue la que presuntamente hizo los trabajos.
Añadió que moradores de barrios aledaños se están organizando para protestar en las calles y lograr que se les haga caso.