Tres factores contaminantes, altamente devastadores sobre el río La Villa, ponen en peligro el abastecimiento de agua de una población de 109 mil habitantes que se alimenta de las dos plantas potabilizadoras que suministran el vital líquido a esta región.
El jefe del Departamento de Protección y Ambiente de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Juan Samaniego, señaló que con el paso de los años, la contaminación del río La Villa se ha incrementado, sobre todo en la parte baja de la cuenca, donde está la mayor cantidad de población.

Samaniego agregó que al río La Villa se descargan 2.2 millones de galones de aguas negras diarias que van directamente a la corriente sin ningún tratamiento.
Estudios de expertos

Un estudio realizado por la empresa Arden & Price Consulting en el año 2002, a solicitud de la ANAM, con el fin de identificar los principales problemas del río La Villa y elaborar un plan de manejo integral, expresa que el mismo presenta en su parte alta poca contaminación, pero en la parte media y baja la contaminación es muy marcada.
El informe indica que a esto hay que sumarle las aguas servidas producto de los baños, tinas de fregado y otras actividades hogareñas de las poblaciones que no cuentan con sistema de alcantarillado.
El Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), otra institución internacional, desarrolló un proyecto de monitoreo de la calidad del agua en el río, que los llevaría posteriormente a realizar la consultoría para la elaboración del Plan de Ordenamiento Ambiental de la Cuenca Hidrográfica del río La Villa, e hizo recomendaciones de no uso del agua para el consumo humano ni recreativo de la parte media y baja de este afluente hídrico.
Los vertederos son altamente contaminantes
Otro factor contaminante del río son los vertederos de basura de tres distritos adyacentes a la cuenca, como son el del distrito de Las Minas, ubicado a escasos metros de la quebrada Cabuya que desemboca en el río La Villa; de igual manera el vertedero de Macaracas, cuyos lixiviados van directamente al río, y el vertedero de Chitré.
El estudio de Arden & Price demuestra que en los distritos de Macaracas y Pesé operan grandes proyectos porcinocultores que no tienen el sistema de tratamiento de desechos, y vierten los mismos al río a través de fuentes como el río Estivaná, afluente importante del río La Villa y la quebrada Pesé.
Soluciones
Por su parte, el diputado del distrito de Chitré, Manuel Cohen, informó que se construirá la planta de tratamiento de aguas residuales de la ciudad, y que ya están incluido en el presupuesto de la Nación 10 millones de balboas para iniciar la obra con la licitación. “En los próximos dos periodos de presupuesto se incluirán los 24 millones que hagan falta para concluir la obra”, indicó Cohen.
Mientras tanto, el director del IDAAN en Herrera, Julio Santana, sostuvo que para sanear el río La Villa y la ciudad de Chitré es necesaria la construcción de la planta de tratamiento.
Añadió que primero hay que construir la planta de tratamiento, luego la conexión del alcantarillado existente de Chitré con la planta de tratamiento y ampliar el sistema de alcantarillado de las barriadas.