Pese a su constante lucha por frenar la búsqueda de metales en las proximidades de su terreno, Elena Villarreal no ha podido frenar el avance de estas personas. Armados con picos y palas escarban cualquier trozo de metal que puedan vender.
Elena construyó su casa en el sector tres de Rincón Solano, corregimiento de Guadalupe, en donde antiguamente existió el vertedero de La Chorrera.
Mencionó que los buscadores de metal solo extraen pedazos oxidados; además de botellas y otros desechos.
Advierte que el avance de quienes escarban hacia su terreno, podía ocasionar que la misma se derrumbe.
Estas personas, afirma la afectada, tienen días escarbando con pico y pala en un terreno ubicado en la parte trasera de su vivienda. Pero a pesar de sus reclamos, han avanzado hasta los límites con su terreno, derrumbando árboles frutales y cultivos.
Con la remoción de la tierra, han dejado expuestos vidrios, sin embargo las personas que realizan el trabajo no atienden a su llamado de que cesen de excavar.