Chiriquí. Más de 200 personas que quedaron cesantes hace más de dos años, cuando cerraron cuatro fincas de las bananeras independientes en el distrito de Divalá, tratan de incursionar en otro sector laboral para adquirir beneficios económicos que les permita mantenerse a flote.
De acuerdo con afectados, más del 50% de sus vidas las invirtieron trabajando dentro de la industria bananera, por lo que difícilmente conocían los procesos de otras actividades que les diera oportunidad de desarrollar una labor lucrativa.
Conociendo estos problemas y tratando de ayudarlos, el Gobierno destinó para el área la ejecución de una serie de programas de autogestión, con el propósito de enseñarlos a practicar otros trabajos.
Aristides Meléndez, director regional del Ministerio de Trabajo en la provincia de Chiriquí, dijo que inicialmente se dispuso un proyecto de cría de pollos, el cual se ha dividido en dos fases. Primero la capacitación, la cual ya culminó y tardó tres meses para ingresar, ahora en la segunda etapa, que será el trabajo en el campo, se extenderá por dos meses.
En el programa están participando más de 200 personas que estaban dentro de la decaída producción de banano en Divalá, quienes quedaron sin una fuente de ingresos cuando varias fincas fueron cerradas.
El pasado viernes se les hizo entrega del último subsidio que correspondía a B/.85.00 por participante, y antes se les anticiparon dos desembolsos más por el mismo monto.
Ahora a los trabajadores les corresponde poner en práctica todo lo aprendido y para ejecutarlo, a las familias participantes se les entregarán los materiales para la construcción de las casetas, la alimentación y por supuesto, la materia prima que serán los pollos, los cuales deberán criar y vender posteriormente.
Según los organizadores del proyecto, ya se tienen mercados comprometidos para vender las gallinas cuando estén en su etapa productiva, lo que permitirá adquirir beneficios económicos para estas familias, quienes en su mayoría no cuentan con un sustento diario.