Bajo una gran presión, por parte de los pobladores de estas regiones, se encuentra el Parque Nacional Cerro Hoya, que cubre parte de las provincias de Veraguas y Los Santos, afirmó Franklin Vega, director de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en Veraguas.
Según el funcionario, esta reserva que representa el último reducto boscoso de la Península de Azuero, está sometida a una gran presión por efectos de la deforestación y la tala indiscriminada, por lo que se trabaja en concientizar a los que se dedican a estas actividades.
Citó como ejemplo de esta situación, las tres personas contra quienes se interpuso una denuncia ante el Ministerio Público (MP), ya que los mismos talaron de 20 a 25 hectáreas dentro del Parque, lo que significa una gran pérdida.
Agregó que si estas situaciones mantienen ese curso, con el pasar de los años, los bosques del parque nacional pueden disminuir significativamente, hecho que sería de gran impacto ecológico para la región veragüense.
No obstante, aseguró que existen logros en estas regiones, dado que recientemente se firmó un acuerdo con las personas que viven de la tala de madera, para que los mismos se conviertan en guardabosques, y a cambio se les permita el aprovechamiento maderero limitado, en zonas específicas fuera del parque.
Para el próximo 30 de junio, y como clausura del mes de los recursos naturales y el ambiente, se ha programado una gira al parque en la que participarán los estudiantes de la región, a fin de que los mismos tomen consciencia de la importancia de la conservación del recurso con que cuentan, agregó la fuente.
Por último, destacó que la mayor parte de los bosques primarios del parque están dentro de la provincia de Veraguas, por lo que son muchas las iniciativas que se deben poner en marcha, para proteger esta extensa e importante zona.