¿La desidia del ser humano estará alcanzando niveles alarmantes?. ¿Ese amor por familiares que reposan en un campo santo ha dejado de tener un valor espiritual de tranquilidad?.
Una aparente indolencia se ha apoderado de muchos corazones, que sin reparo alguno, prefieren colocar los restos de sus fallecidos en bolsas negras, antes de cumplir con el pago del impuesto municipal por ocupar un espacio en el cementerio.
Esta deplorable situación se está dando en Las Minas, provincia de Herrera.
El alcalde del lugar, Eduardo Franco, denunció que se meten al cementerio, sacan los restos de sus familiares, los colocan en bolsas negras y los dejan abandonados arriba de bóvedas privadas.
Lo hacen sin ningún tipo de pudor, indicando que ya tienen un número significativo de cadáveres en esta situación.
Primero tenían el problema de las pésimas condiciones en que se encontraban las bóvedas.
Precisó el alcalde que muchas se han deteriorado al punto, que los restos quedan al descubierto en plena descomposición.
Señaló que un alto porcentaje de los responsables de estos difuntos sólo vienen a hacer los trámites para la sepultura y aunque existe un registro de los nombres, se niegan a pagar el impuesto y darle mantenimiento a las bóvedas.
Comentó que estas personas inescrupulosas aprovechan que el cementerio no cuenta con un celador, por falta de presupuesto, y hacen los que les da la gana.
Indicó que dará un plazo de 15 días para que se pongan al día, limpien las bóvedas y le busquen una ubicación a lo que queda de sus familiares. Aseguró que si no lo hacen, se procederá a recoger todos estos restos y los colocarán en una fosa común porque no es humano dejar estos restos tirados por cualquier parte.
Por otro lado, en el cementerio del distrito de David, permanecen abandonados, desde hace años, unas 70 tumbas.
Esto acarrea problemas, sobre todo en el aspecto sanitario, aseveró Tomas Ortega, administrador del lugar.
Ortega manifestó que a través del Consejo Municipal y la alcaldía se van a tomar decisiones al respecto.
Señaló que muchas veces han tratado de ubicar a los familiares que son los responsables de la propiedad, sin embargo hasta el momento no ha sido efectivo.
Mientras que hay otras que no tienen ni siquiera nombre, no saben a quiénes pertenecen y están en completo abandono, ya que nadie se acerca a asearlas.
Señaló que desde hace un mes se ha estado realizando un trabajo de organización, reubicando algunas tumbas que estaban mal, precisamente, para poner orden en estos momentos que el área esta abarrotada.
En Las Minas el impuesto a pagar es de B/.3.00 por bóveda, B/.2.00 por lápida y B/.1.00 por cruz al año.
De las trescientas bóvedas que hay en este cementerio, un número minoritario cumple con el pago de impuestos.
Esta situación dificulta que el municipio pueda contar con los recursos para apoyar con el mantenimiento al cementerio.
¿Corazones indolentes?
Aunque parezca increíble, lo más que se tienen que desembolsar al año son cuatro balboas.