La Corregiduría de Arraiján cabecera tuvo que desalojar ayer el local donde se encontraban sus oficinas administrativas, por incumplir con el pago mensual que establecía el contrato de arrendamiento, firmado entre la dueña del inmueble y la Alcaldía Municipal.
En horas del mediodía los funcionarios del Municipio, en presencia de la corregidora Sugey Magallón y el personal administrativo, colocaron el inmobiliario de la oficina en un camión de la institución y se retiraron del lugar, lo cual provocó la suspensión de labores.
Por su parte, la dueña del local, Edith Martínez, aseguró que el Municipio le adeuda 14 meses de renta y constantemente pidió que se le pagara; sin embargo, fue infructuoso, por eso optó por enviar un último aviso para que desocuparan el lugar y ayer se cumplió la fecha de prórroga.
Martínez señaló que como medida de presión suspendió los pagos del impuesto municipal de un restaurante que posee, desde mayo del año pasado, pero la administración alcaldicia le aplicó injustamente una resolución de cierre definitivo del establecimiento comercial.
Aclaró que el contrato de arrendamiento venció y la Alcaldía se negó a llevar a cabo la transferencia del pago del impuesto, a cambio de los 14 meses de alquiler que se le adeudaba, entonces procedió a exigir el desalojo inmediato de su inmueble.
Martínez explicó que una de las cláusulas del acuerdo establecía que los inquilinos estaban obligados a dejar el local como lo recibieron, sin embargo, no le hicieron las reparaciones debidas.
Además trató de conversar con el alcalde, quien firmó el contrato, pero le fue imposible contactarlo en su oficina.
También pidió una cita con el asesor municipal, pero tampoco pudo localizarlo en su puesto de trabajo.
Manifestó que ella solicitó el desalojo en noviembre, porque era un abuso de la Alcaldía permanecer en su local sin pagarle y ayer decidieron salir del lugar sin cancelar el dinero adeudado.