Una calle desastrosa, cubierta de cráteres de extremo a extremo, se ha convertido en un dolor de cabeza para las familias del poblado La Cantera, en el distrito de Arraiján, quienes viven -desde hace más de una década- un verdadero calvario.
La carretera que se encuentra a punto de desaparecer por la falta de mantenimiento está convertida en un desastre y en las épocas de estación lluviosa, es inaccesible.