Colón. Una ballena de más de 30 pies de largo murió al ser arrastrada por el Crucero Holland American Line que atracó en horas de la mañana de ayer en el Puerto de Cruceros Colón 2000.
En el Puerto de Cruceros más de mil turistas miraban con asombro, como el enorme cetáceo había quedado atrapado entre la punta del barco, mientras se sentía un desagradable olor a sangre.
Para trasladar al mamífero hubo que amarrarla con cables por la cola y arrastrarla con un remolcador hasta alta mar.
Los marinos que la transportaron dijeron que al parecer estaba preñada, pero al ser atropellada por la embarcación, sus tripas quedaron pegadas a la proa del pesado barco.
Se desconoce por cuántos días el cuerpo del cetáceo estuvo pegado al crucero.
Los doctores del Hospital Manuel Amador Guerrero, quienes laboran frente al puerto, se acercaron para observar a una de las especies más impresionantes con que cuenta el mundo animal.