Familias que perdieron sus viviendas, hogares con daños estructurales severos y pobladores que temen volver a dormir bajo techo forman parte de la realidad cotidiana tras el terremoto del pasado 9 de octubre en la península de Azuero.
Frente a esta coyuntura, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) anunció la activación de un fondo de emergencia de aproximadamente 745 mil dólares destinado a sostener la asistencia humanitaria directa durante los próximos meses.
El anuncio se realizó en La Villa de Los Santos, con la participación de Loyce Pace, directora regional de la Federación Internacional, en conjunto con directivos y voluntarios de la Cruz Roja Panameña.
Evaluación de campo e impacto psicológico
Durante sus recorridos de inspección por las provincias de Herrera y Los Santos, Pace constató la magnitud de las necesidades básicas y el trauma post-sísmico que atraviesa la población.
"Hemos encontrado familias que continúan durmiendo fuera de sus casas por miedo a nuevos movimientos o debido al mal estado de las estructuras", señaló la representante internacional, subrayando que los recursos permitirán asistir prioritariamente a quienes perdieron sus pertenencias e ingresos.
Coordinación y gestión de recursos adicionales
La FICR enfatizó la importancia de una coordinación interinstitucional eficiente para evitar la duplicidad de esfuerzos y garantizar que la asistencia llegue a los pueblos más aislados.
Asimismo, se confirmó que se adelantan gestiones con la Cruz Roja de Estados Unidos para captar fondos adicionales que permitan ampliar la cobertura de respuesta en la región golpeada por el sismo.