Colón. "En casa de herrero, cuchillo de palo", así considera el presidente de la Cruz Roja de Colón, Francisco González, que se maneja la institución, porque dan mucho apoyo y no reciben nada a cambio. A juicio de González, esta institución de servicio social se está desplomando y necesita levantarse. Precisó que siempre se han preocupado por los problemas de la comunidad, "sin embargo, no miramos hacia adentro".
Luego del sismo registrado días atrás, las estructuras de la Cruz Roja de Colón sufrieron rajaduras profundas y las columnas están desplomándose, necesitan ser reparadas para que no colapsen. Sin embargo, con el favor de Dios quizás las instalaciones puedan aguantar un poco, hasta que alguien pueda ayudar a la institución y "podamos seguir dando la mano a los necesitados", indicó.
No obstante, independientemente del problema que tiene la Cruz Roja, necesitarán del corazón grande que tienen los colonenses para que aporten a la radiotón, destinada a ayudar en la reparación de los vehículos, que en caso de emergencia son los que se utilizan para prestar ayuda a las víctimas.
El presidente de la Cruz Roja de Colón recordó que las ambulancias de otras instituciones están guardadas cuando las de la Cruz Roja salen a cubrir todas las eventualidades que se presentan. Actualmente la Cruz Roja tiene tres vehículos dañados y sólo uno trabaja, por eso necesita un aproximado entre 10 mil a 15 mil balboas para ponerlos en funcionamiento.